Las renovables rompen récords en España durante el confinamiento pero muestran la debilidad del mercado eléctrico

Fuente: INFOLIBRE

Abril de 2020 registró el máximo histórico de penetración diaria de las energías limpias, con un 70,9%. Son buenos datos, pero circunstanciales: la bajada de la demanda y la combinación de lluvia y días soleados han influido

Marzo de 2020 registró el porcentaje más alto jamás registrado en España de electricidad generada mediante energías renovables, libres de CO2, del 78,8%. Fue durante un momento puntual, pero en abril se alcanzó el máximo histórico de penetración diaria: con un 70,9%. Es decir, que durante más de siete horas, el porcentaje de electricidad generado mediante tecnologías limpias fue ampliamente mayoritario. Los datos proceden de Red Eléctrica Española y los ha analizado el Observatorio de la Sostenibilidad (OS) en un nuevo informe sobre el covid-19 y la energía, en el que advierte que los datos, aunque muy positivos, son transitorios: y que hay que corregir ciertas tendencias del mercado eléctrico que entorpecen la transición energética.

El repunte en el porcentaje de penetración de las renovables tiene una relación directa con el descenso de la demanda eléctrica durante el confinamiento. Fue del 17,5% en abril, por lo que constituye “la mayor caída histórica mensual observada desde que existe información estadística”, explica el OS. Una circunstancia muy específica que no permite echar las campanas al vuelo, pero que permite entrever la fortaleza de la generación limpia en nuestro país, un buen punto de partida para la transición energética que aún no acaba de arrancar. Así lo considera Juan Avellaner, ingeniero industrial especializado en el sistema eléctrico y coautor del documento. “Es como si fuese una roca que ha quedado al descubierto porque el mar ha bajado”, ejemplifica. Si el nivel del agua estuviera más alto, es decir, si la demanda no hubiera caído drásticamente, el liderazgo de las renovables no sería tal.

Pero Avellaner le da importancia, sobre todo, comparando con la serie histórica y los agoreros que aseguraban, hace décadas, que la tecnología renovable no sería capaz de soportar esas cifras. “Yo llevo desde los tiempos antiguos aquí”, afirma con sorna, “y a nivel de modelos electrotécnicos, en los años 90 se creía que a partir de una penetración del 20% la red se iba a desestabilizar. Esta ha sido la prueba de que no es cierto. Nunca habíamos tenido siete horas por encima del 70%, es una barbaridad”.

La climatología, confirma, también ha ayudado a romper el récord. Se registraron copiosas lluvias durante diciembre en el norte y el este peninsular, impulsadas por la borrasca Elsa, que llenaron los pantanos y los embalses de los que se alimenta la generación hidroeléctrica. A las precipitaciones se sumó una primavera especialmente soleada que fue aprovechada por la fotovoltaica, en pleno boom en los últimos años, que terminó de aupar a las renovables al primer puesto. Es la ventaja, explica Avellaner, de que la generación renovable en España sea tan “distribuida”: no depende de grandes concentraciones de instalaciones en un lugar concreto y, por tanto, dependientes del clima de ese punto en concreto, sino que se extienden por toda la geografía del país y aprovechan diferentes eventos meteorológicos.

La pregunta del millón, viendo lo esperanzador de los datos, es si es posible alcanzar el 100% de generación eléctrica (y de energía, en general) renovable a medio y largo plazo. Los defensores de la energía nuclear y del gas natural suelen coincidir en que estas tecnologías necesitan ser tenidas en cuenta como “de respaldo”. La energía renovable es, en general, intermitente: depende de que llueva, de que haga sol o de que sople el viento para funcionar. Si la climatología es adversa, consideran estas voces, el sistema eléctrico necesitará centrales de este tipo funcionando. Avellaner considera que el 70% de abril demuestra que la capacidad renovable es mucho mayor de lo esperado y que los propios mecanismos no intermitentes y, aun así, renovables han demostrado su potencial durante la crisis del covid: como la hidroeléctrica de bombeo, por ejemplo. “El bombeo hidráulico ha sido muy importante. Hemos bombeado muchos días, sobre todo en el primer pico de demanda durante el día, y durante la pandemia todavía más”, afirma.

Las debilidades

Sin embargo, la crisis del coronavirus y su impacto en el sector eléctrico ha puesto de relevancia algunas debilidades del sistema actual. Por ejemplo, el precio que marca cada día el mercado, también llamado pool. Cuanto más protagonismo tienen las renovables en la generación, más baja el precio que marca la subasta. Sin embargo, “se ha constatado que los bajos precios alcanzados durante el confinamiento no repercutieron en la factura de los consumidores finales. Los precios en origen cayeron en abril un 56,6% interanual que no se vieron reflejados en los recibos finales de los usuarios”, explica el informe. Avellaner llama a la “justicia redistributiva” que deben percibir los usuarios del mercado regulado, que depende del pool.

Y a su vez, este bajo precio puede desanimar a los nuevos inversores que llegan y deberán llegar en los próximos años para instalar más capacidad renovable en el país. “Va a inducir una pérdida de interés al menos transitoria”, confirman las conclusiones del informe del OS. “En diciembre de 2019, con la tormenta Elsa, durante unas horas el precio que se pagaba era 0. Les daba lo mismo no producir. Son defectos del modelo que habría que corregir”, explica el ingeniero industrial autor del trabajo. El Gobierno impulsará una reforma eléctrica dentro de los márgenes de la Ley de Cambio Climático remitida al Congreso para arreglar los dos obstáculos que ha evidenciado el confinamiento: buscará bajar la factura de la luz mientras que las renovables obtienen ganancias justas por su trabajo.