“Un lobo con piel de cordero”: un estudio señala a Ecoembes como principal enemigo de la lucha contra el plástico

Fuente: PUBLICO.ES

La investigación de la fundación británica Changing Markets culpa a Ecoembes de presionar para que no llegue a España un sistema de retorno de envases.

“Un lobo con la piel de cordero”. Así es cómo define una investigación internacional sobre el plástico a Ecoembes, encargada de gestionar el contendor amarillo en la mayor parte del territorio español. El estudio, publicado por la Fundación Changing Markets, pone el foco sobre esta organización, a la que responsabiliza de frenar la llegada de un sistema de retorno y de ralentizar la lucha contra los plásticos de un sólo uso.

Ecoembes (Ecoembalajes S. A.) es una organización sin ánimo de lucro, pero también una red de cerca de 12.000 empresas del mundo de la alimentación que se unieron para gestionar el dinero que destinan al tratamiento y recuperación de sus envases, tal y como marcan las leyes europeas y españolas. Ecoembes paga a la mayor parte de los ayuntamientos de España por la recogida y tratamiento del contenedor amarillo y después, vende los residuos a plantas de reciclaje que tratan de recuperar la mayor parte del plástico. Esta dinámica ha hecho, según la fundación británica –cuyo informe analiza la situación del plástico de quince países– que Ecoembes se haya convertido en potente Lobby que presiona en la sombra para que en España no se adopte un sistema de envases retornables (conocido como SDDR), que ya funcionó en España en buena parte del siglo XX.

“Ecoembes ha rechazado repetidamente el SDDR bajo las premisas de que sería demasiado costoso para la industria, argumentando que las tasas de reciclaje de envases de plástico en España ya están muy por encima de los objetivos de la Unión Europea”, argumenta la investigación. Para deslegitimar el sistema de retorno y seguir manteniendo sus intereses intactos, esta organización invierte fuertemente en marketing y comunicación, tal y como se recoge en el informe. Según Changing Markets, el presunto lobby del plástico estaría patrocinando estudios científicos de prestigiosas universidad públicas españolas como la Universidad de Alcalá de Henares, la Universidad de Alicante o la Universidad Politécnica de Madrid, cuya cátedra de Medio Ambiente recibe subvención directa de Ecoembes.

“A través de su patrocinio, parece que Ecoembes ha ejercido una influencia indebida sobre el rigor académico de los informes de estas instituciones sobre residuos plásticos: informes que han sido criticados por desinformar al público sobre las tasas reales de reciclaje, proporcionando información engañosa”. acusa la publicación. La publicación también culpan a la organización del cese de Julià Alvaro, secretario autonómico de Medio Ambiente de la Comunitat Valenciana que trato de impulsar una ley para el asentamiento de un sistema de retorno de envases. Esto, sin embargo, no es nada que pueda ser probado, pero el propio afectado apuntó en esa línea tras su salida: “Parece que todo el sector empresarial se ha movido contra el SDDR ya que conlleva ciertos cambios en las condiciones del mercado en el que compiten”.

Los “tentáculos de Ecoembes” llegan a la Administración, las universidades públicas y también a los medios de comunicación, según este informe. “Utiliza la comunicación como herramienta clave de influencia, difundiendo sus mensajes a través de medios de comunicación digitales e impresos y con publicidad en las principales emisoras de radio y televisión”, argumenta. “Ecoembes acusa a Greenpeace de gravísima irresponsabilidad por confundir al ciudadano sobre el reciclaje”, decía un titular de Europa Press citado en el informe como ejemplo de su presencia en los medios.

Su presencia llega, incluso, a los grupos conservacionistas. Así lo narra Carlos Arribas, responsable de Residuos en Ecologistas en Acción, que informa a Público de cómo la organización trató dar una compensación a esta Ong para que diera la espalda a la lucha por un sistema de retorno. “Es en lo que invierten el dinero”, apostilla.

El problema de las cifras

El informe, además, pone el foco en la opacidad de las cifras españolas en materia de reciclaje. “Actualmente no existen cifras fiables sobre la generación y tratamiento de residuos plásticos (incluidos los envases) en España”, argumenta la fundación británica. Tanto es así, que los datos son muy diferentes según la fuente a la que se acuda. Así, mientras Ecoembes habla de que se recicla el 70% de lo que llega al contenedor amarillo, las cifras del del Gobierno y del Eurostat se sitúan en el 48%.

Las organizaciones ecologistas, por su parte, denuncian que las cifras aportadas por el Ministerio de Transición Ecológica y por Ecoembes no reflejan la realidad y estiman que tan sólo se recicla el 25% de los residuos de plástico que se tiran al contenedor. El resto, terminan incinerados, acumulados en vertederos o, en el peor de los casos, flotando en las aguas del mar.

El informe británico pone el foco en Ecoembes como detonante de dicha opacidad, ya que controla la mayor parte de los residuos plásticos de España. Esto le otorgaría una gran capacidad a la hora de influir en los porcentajes de reciclaje que manejan las administraciones y, de esa forma, poder seguir dando la espalda a la llegada del sistema de retorno de envases.

Este medio ha tratado de ponerse en contacto con Ecoembes para conocer su opinión a cerca de la publicación, pero en el momento en el que se publica este artículo no ha obtenido ninguna respuesta.